2025 PREMIO CASTELLANO RELATO: OJOS DE ESPIGA de Lucía Rodríguez González El mar de espigas se mecía fundiendo su danza, tan suave, en olas sólidas y doradas. Los penachos rubios se alzaban orgullosos ante ella y meneaban sus cabezas, como en un reproche silencioso. La figura de la maestra se desdibujaba lentamente entre los tallos. Todo el mundo sabía que la niña era parca en palabras; algunos habían olvidado su nombre, y la llamaban “la Ojos de Espiga”. Su respiración, desde que tenía memoria, se había batido al compás de los ciclos interminables del cultivo de cereal. Esa era la eternidad para ellos, los habitantes del pueblo, y los de los pueblos vecinos, y también para los agosteros que llegaban de lejos. Todos tenían la mente de trigo y cebada y de avena, todos temían más los azares de la lluvia y del granizo que a la propia peste. Esos campos eran sus padres y sus hijos. Pero ella, la niña, era huérfana y no tenía hermanos. La hoz...